¿Cómo reconceptualizar el miedo al dolor durante el ejercicio? 5/5 (5)

EJEMPLO PRÁCTICO  [Smith BE, et al. 2018]

ESCUCHAR Y COMPRENDER LO QUE EL PACIENTE PIENSA

“¿Por qué crees que tienes dolor?”


PONER A PRUEBA LAS CREENCIAS DE POCA UTILIDAD

“¿Crees que es seguro hacer ejercicio? ¿Por qué?”

*Dialogar con el paciente y consensuar la prescripción de ejercicios o movimientos que se evitaban por miedo o por dolor

(Se establecen nuevas asociaciones inhibitorias para los ejercicios dolorosos)


AUMENTAR LA AUTOEFICACIA, EL AUTOCONTROL

“¿Estás seguro de poder realizar este ejercicio? ¿Qué crees que te sucederá?”

*Dialogar con el paciente para estructurar una jerarquía en los ejercicios dolorosos, empezando de más fácil a más difícil.


PROPORCIONAR INDICACIONES DE SEGURIDAD (SEÑALES /PISTAS)

“Tu rodilla te duele porque está en baja forma y no está acostumbrada al movimiento. El dolor no significa daño en los tejidos. Necesitamos ejercitar tu rodilla para que se fortalezca y se adapte a las necesidades de tu vida habitual”


FACILITAR ASESORAMIENTO SOBRE LOS NIVELES ADECUADOS DE DOLOR

“Si eres capaz de afrontar el nivel de dolor, continúa con el ejercicio. Si el dolor es más de lo que consideras aceptable o se intensifica más allá de 24 horas después de la actividad, disminuye la cantidad de ejercicio (la dosis) hasta que te sientas capaz de gestionarlo”


PROPORCIONAR ASESORAMIENTO SOBRE MODIFICACIÓN DE LOS EJERCICIOS

“Es importante ajustar los ejercicios según sean tus síntomas. Esto puede significar aumentar la cantidad de repeticiones que estás haciendo o la resistencia que usas a medida que se vuelven más fáciles; o por el contrario, reducir la intensidad si se vuelven dolorosos”

“Trata de no evitar todos los ejercicios ya que es poco probable que el descanso total resuelva el problema; simplemente reduce el nivel para que lo consideres aceptable”


🔍 Artículo completo: https://bit.ly/2Omtmqw

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